Archivo de la categoría: Mitos

¿Se puede hipnotizar a un animal?

perrohipnosis

La hipnosis animal esta curiosamente extendida entre diferentes grupos de personas. Los ganaderos afirman ser capaces de hipnotizar a las gallinas para que se queden quietas en el momento del sacrificio o para poder examinarlas correctamente, los biólogos y veterinarios de los acuarios han podido comprobar que si se le da la vuelta a un tiburón dejándolo boca arriba, este entra en un estado de letargo similar a la hipnosis. Así que la pregunta a la que responde este artículo no es si se puede hipnotizar a un animal, sino que sucede exactamente cuándo “hipnotizamos” a ciertos animales.

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El caso del ateo que se encontró a Dios en un picnic

dios

El paciente T. fue con su familia y algunos amigos a hacer un picnic en una pradera cercana. Mientras comían y charlaban, repentinamente sintió una opresión en el pecho, sintió como el tiempo se ralentizaba a su alrededor y le invadió una profunda paz y tranquilidad. Se sentía sereno y feliz. Pensó que Dios le acababa de bendecir, y cuando miró a su alrededor se encontraba de repente rodeado de nubes en un paraíso, y ahí estaba Dios, delante de él. En unos minutos que le parecieron apacibles horas a su lado, volvió al picnic con sus amigos. Empezó a correr en círculos durante dos o tres minutos gritando: “¡Soy libre!, ¡Soy libre!, ¡Soy Jesús!, ¡Soy Jesús!“. Cuando se detuvo empezó a sufrir convulsiones. Acababa de tener una crisis epiléptica.

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Por qué nunca deberías guardar los tomates en la nevera

tomate

Siempre nos quejamos de que la fruta y verdura fresca de huerta sabe mejor que la que compramos en el supermercado, y damos varios posibles motivos que comprenden desde el abuso de pesticidas hasta el uso de nuevas especies seleccionadas genéticamente (que no es lo mismo que especies transgénicas) que tienen mejor aspecto a cambio de un peor sabor. La mayoría de estas afirmaciones tienen poca validez científica: los pesticidas que pueden acumularse en la planta y modificar su sabor están altamente regulados y prohibidos en la Unión Europea desde hace años; y las semillas de las especies que plantas en la huerta son las mismas que usan para la fruta que llega a tu supermercado.

A veces la explicación de esta falta de sabor reside en pequeños detalles que pasan desapercibidos y no están relacionados con agentes químicos o especies extrañas. El hecho de que sólo la fruta más hermosa sea la que se compra hace que solo se manden una selección de ejemplares a los supermercados, que normalmente incluyen las piezas más grandes que están más hinchadas y tienen menos sabor. Irónicamente, la fruta con mejor sabor pero peor aspecto acaba en las fábricas de zumos. Además, las frutas y vegetales se transportan largas distancias y en ocasiones se guardan bajo refrigeradores en el supermercado hasta su consumo. Y las bajas temperaturas es uno de los principales enemigos de frutas y verduras. En este artículo hablaremos sobre nuestra manía de guardar los tomates en la nevera y por qué no deberíamos hacerlo nunca (si queremos saborear tomates de verdad).

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Las gallinas que andaban como dinosaurios

gallina

En ocasiones hemos hablado de investigaciones extrañas, como el equipo de físicos de la Universidad de Alcalá que investigaban cómo se formaba la espuma al golpear un botellín de cerveza, o un grupo de psicólogos que trabajaban en poder saber si los gatos realmente reconocían nuestras vocesEste tipo de investigaciones, a pesar de parecer inútiles, acaban sacando conclusiones más interesantes de lo que parecen (el estudio de los gatos es útil para el estudio del autismo y el de la cerveza permite generar reactores industriales que permitan mover líquidos evitando la formación de espuma.)

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Escuchar música mientras trabajas. ¿Qué le hace la música a tu productividad?

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La música es probablemente el producto cultural más antiguo de la humanidad. Desde los tambores africanos a las canciones de discoteca, hemos sufrido todo un proceso de gustos musicales y probablemente en los futuros más lejanos de la humanidad siga existiendo música. Comprobando lo enlazados que estamos a la música, es normal que tenga efectos beneficiosos en nosotros. Hemos hablado sobre los efectos que produce la música clásica en nuestro cerebro e incluso los efectos de la música sobre el ejercicio. En este artículo haremos un resumen sobre nuevos estudios musicales y sabremos más sobre los efectos de la música en nuestro cerebro:

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¿Por qué puedes meter una cuchara en el microondas pero no un tenedor?

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El microondas es un aparato que no falta prácticamente en ninguna cocina, y sin embargo está rodeado de misterio para la mayoría de nosotros. Poca gente sabe exactamente de forma teórica que hace un microondas (más allá de “calentar”) y estamos rodeados de información y advertencias infundadas sobre su uso, que suelen ir acompañadas de una explosión: si metes algo de metal el microondas explota, si metes un cd en el microondas este explota, si envuelves algo en papel de plata el microondas explota… Parece que los microondas o su contenido explotan a la mínima, cuando realmente el proceso es mucho más seguro. El de los metales en el microondas quizás sea el bulo más extendido, pero si metemos una cuchara en el microondas se calentará ligeramente sin problema. En cambio, si metemos un tenedor veremos un espectáculo de rayos… que son completamente “benignos” y no harán reventar nuestro microondas. Para entender este curioso fenómeno debemos comprender como funciona un microondas y la diferencia entre cucharas y tenedores (y no me refiero a que una sirve para la sopa y el otro para el filete).

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¿Por qué el inglés es el lenguaje internacional de la ciencia?

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Para ser científico es imprescindible hablar inglés, o al menos saber leerlo y escribirlo. Esto es debido a que el 98% de los resultados científicos que se publican en la actualidad se hace en inglés, independientemente del país en el que se produce la investigación. Más de un científico se habrá pasado noches peleando con la gramática inglesa para publicar su resultado y se habrá preguntado: ¿por qué en inglés?. No es el idioma más hablado del mundo (ese es el chino) y curiosamente la causa no tiene relación con Estados Unidos ya que los trabajos se publican por norma en ingles británico. El predominio del inglés en la ciencia responde a razones históricas más profundas.

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Dime qué idioma hablas y te diré cómo aprendiste a contar

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Se nos olvida con frecuencia que las matemáticas son una ciencia creada por nosotros. Todas las operaciones (sumar, restar, multiplicar o dividir) han sido concebidas para tratar de plasmar en un papel situaciones que observamos en el mundo real. Sumar y multiplicar implica acumulación de objetos, restar implica la eliminación de objetos y dividir implica su repartición. Los números son entes abstractos, que no “existen” en la naturaleza (sin embargo, la naturaleza puede realizar “operaciones matemáticas” con sus componentes, como sucede en las plantas que saben dividir).

Aun así, nuestro cerebro tiene unos ligeros conceptos matemáticos integrados de forma temprana en todos nosotros. Aunque con cuatro años la mayoría no sepamos sumar y restar, si sabemos contar hasta cuatro objetos. Para números mayores de cuatro aprendemos en la escuela técnicas de conteo: el típico uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis… Gracias a que aprendemos a contar somos capaces de manipular números mayores, pero el mecanismo detrás de este contaje innato hasta cuatro sigue siendo relativamente desconocido. A lo largo de nuestra vida aún nos quedan rastros de este “conteo inicial”, por ejemplo, somos capaces de reconocer la cantidad de objetos de un solo vistazo en una escena siempre y cuando sean cinco o menos. Para números mayores necesitamos detenernos a contar.

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