Los cameos científicos de Parque Jurásico

Si quieres ser un buen escritor debes recopilar información sobre la temática de tu libro. Y si te llamas Michael Crichton, y tu novela trata sobre dinosaurios creados por ingeniería genética; reunirás a un grupo de investigadores expertos en genética para hablar con ellos sobre ADN, plásmidos y otros términos relevantes.

Por supuesto, estamos hablando de Jurassic Park, novela que saltó a la fama gracias a la película homónima dirigida por Steven Spielberg. El libro y la película tratan sobre el colapso producido en un parque temático con dinosaurios creados genéticamente a partir de ADN de dinosaurio extraído de mosquitos en ámbar.

Son muy interesantes todas las referencias a la genética y a la teoría del caos que incluye el libro. Se detienen explicando paso por paso la recreación de los dinosaurios,con páginas enteras llenas de secuencias de ADN y referencias a muchos términos de ingeniería genética, como plásmidos o recombinación génica. Sin embargo, en la película la conversación aparece menos detallada para ahorrar tiempo y se resume prácticamente a la secuencia de dibujos animados que el director del parque John Hammond expone a sus visitantes (Video en mala calidad y en ingles, lo siento)

Para documentarse acerca de los laboratorios modernos de biología y el aspecto que tienen,  Spielberg fue de visita a la Universidad de California en Los Ángeles. Un par de trabajadores del laboratorio donde estuvo obtuvieron pequeños papeles en la película en recompensa por su ayuda (para ser exactos, en el video superior,  el científico que aparece en el minuto 2:00 y los técnicos del minuto 2:40 son científicos reales).

Pero la relación entre Parque Jurásico y la ciencia es aun más estrecha, si os fijáis en el minuto 2:30 veréis a Mr. DNA hablando y esquivando una larga secuencia de ADN (expresada por la combinación de sus bases nitrogenadas: Adenina (A), Guanina (G), Citosina (C) y Timina (T)). La secuencia de ADN de esta escena no es inventada, es la que en el libro usa el científico ficticio Henry Wu como ejemplo de ADN extraído de dinosaurio.

Hoy en día es posible comparar esta supuesta secuencia de ADN de dinosaurio con todas las secuencias de ADN conocidas gracias a una herramienta llamada BLAST que permite buscar en un periodo corto de tiempo una secuencia de ADN entre una gran biblioteca online (todo esto de manera gratuita).  Si introducimos la secuencia del libro, comprobamos que el ADN de dinosaurio realmente no lo es, proviene de un organismo de lo más corriente y muy conocido por los científicos: la bacteria E. coli (para ser exactos, la secuencia pertenece a un plásmido de E.coli).

Como información adicional para los no iniciados, los plásmidos son secuencias de ADN circular que pueden duplicarse de manera independiente y transmitirse entre bacterias, actúan de vehículo para genes y ADN ajenos, siendo una especie de Pen USB biológico: pueden compartir información entre bacterias sobre resistencia a medicamentos o a otros patógenos. Los plásmidos son muy usados en la ingeniería genética para conseguir grandes cantidades de ADN en poco tiempo, solamente debes introducir en el plásmido el ADN que quieres y las bacterias se encargarán de darte una gran cantidad de copias.

Es fácil saber qué hacía el plásmido en un laboratorio de genética como el de Parque Jurásico, pero aun así no es ADN de dinosaurio. De hecho, si apareciese una secuencia así en los resultados de un laboratorio, se asume que es una contaminación (algo bastante posible teniendo en cuenta que se hizo un estudio que comprobaba que uno de cada dos carritos de la compra estaba contaminado con E.coli).

A pesar del todo, como Parque Jurásico solo es un libro, pensaron que nadie se molestaría en comprobar una secuencia de ADN que aparece en mitad del libro. Pero hubo alguien que lo hizo: Mark Boguski, un científico del NIH (National Institutes of Health, el Instituto Mundial de Salud de Estados Unidos) que está especializado en almacenamiento y recuperación de bases de datos.

Mark Boguski fue la primera persona que identificó la secuencia de ADN mencionada en el libro, e informó a Michael Crichton de su error. Crichton le pidió, en respuesta, que le suministrara una secuencia mas realista para la segunda parte que estaba escribiendo en ese momento, El mundo perdido.

Dicho y hecho, en El mundo perdido, el matemático Ian Malcolm descubre una serie de informes escritos por los primeros científicos que lograron criar dinosaurios. En uno de ellos viene la secuencia de aminoácidos de la proteína erif1 (“factor eritroide de transcripción”) procedente de un dinosaurio. La proteína existe de verdad, es la proteína Eryf1 de pollo. La idea de Mark no era mala, teniendo en cuenta que hay evidencias de la relación genética en común entre aves y dinosaurios.

Pero Mark quiso ir más allá de la anécdota e introdujo un mensaje secreto en el libro, en forma de cadena de ADN:

Es una referencia a una base de datos informática – dijo Malcolm -. De algún factorsanguíneo de dinosaurio. Algo relacionado con los glóbulos rojos.
- ¿Y ésa es la secuencia?
- No – respondió Malcolm. Hojeó los otros papeles. – No, la secuencia debería ser unaserie de nucleótidos… Aquí.
Separó una hoja.
SECUENCIA
1 GAATTCCGGA AGCGAGCAAG AGATAAGTCC TGGCATCAGA TACAGTTGGA GATAAGGACG
61 GACGTGTGGC AGCTCCCGCA GAGGATTCAC ATGATAATGA TAACCTCGGA GGATTACGCC
121 ATGGAGTTCG TGGCGCTGGG GGGGCGGATC GCGGGCTCCC CCACTCCGTT CCCTGATGAA
181 GCCGGAGCCT TCCTGGGGCT GGGGGGGGGC GAGAGGACGG AGGCGGGGGG GCTGCTGGCC
241 ACCCCCCAGT GGGTGCCGCC CGCCACCCAA  ATGGAGCCCC CCCACTACCT GGAGCTGCTG
301 CAACCCCCCC GGGGCAGCCC CCCCCATCCC TCCTCCGGGC CCCTACTGCC ACTCAGCAGC
361 GGGCCCCCAC CCTGCGAGGC CCGTGAGTGC GTCATGGCCA GGAAGAACTG CGGAGCGACG
421 GCAACGCCGC TGTGGCGCCG GGACGGCACC GGGCATTACC TGTGCAACTG GGCCTCAGCC
481 CTGCTGGTGA GTAAGCGCGC AGGCACAGTG TGCAGCCACG AGCGTGAAAA CTGCCAGACA
541 TCCACCACCA CTCTGTGGCG TCGCAGCCCC ATGGGGGACC CCGTCTGCAA CAACATTCAC
721 GCCTGCGGCC TCTACTACAA  ACTGCACCAA GTGAACCGCC CCCTCACGAT GCGCAAAGAC
781 GGAATCCAAA CCCGAAACCG  CAAAGTTTCC TCCAAGGGTA AAAAGCGGCG CCCCCCGGGG
841 GGGGGAAACC CCTCCGCCAC CGCGGGAGGG GGCGCTCCTA TGGGGGGAGG GGGGGACCCC
901 TCTATGCCCC CCCCGCCGCC CCCCCCGGCC GCCGCCCCC CTCAAAGCGA  CGCTCTGTAC
961 GCTCTCGGCC CCGTGGTCCT TTCGGGCCAT TTTCTGCCCT TTGGAAACTC CGGAGGGTTT
1021 TTTGGGGGGG GGGCGGGGGG TTACACGGCC CCCCCGGGGC TGAGCCCGCA GATTTAAATA
1081 ATAACTCTGA CGTGGGCAAG TGGGCCTTGC TGAGAAGACA GTGTAACATA ATAATTTGCA
1141 CCTCGGCAAT TGCAGAGGGT CGATCTCCAC  TTTGGACACA ACAGGGCTAC TCGGTAGGAC
1201 CAGATAAGCA CTTTGCTCCC TGGACTGAAA AAGAAAGCAT TTATCTGTTT GCTTCTTGCT
1261 GACAAATCCC TGTGAAAGGT AAAAGTCGGA CACAGCAATC  GATTATTTCT CGCCTGTGTG
1321 AAATTACTGT GAATATTGTA AATATATATA TATATATATA TATATCTGTA TAGAACAGCC
1381 TCGGAGGCGG CATGGACCCA GCGTAGATCA TGCTGGATTT GTACTGCCGG AATTC

Cuando traducimos el código de ADN para ver la cadena de aminoácidos obtenemos una larga proteína:

EFRKRARDKSWHQIQLEIRTDVWQLPQRIHMIMITSEDYAMEFVALGGRIAG

SPTPFPDEAGAFLGLGGGERTEAGGLLATPQWVPPATQMEPPHYLELLQPPRG

SPPHPSSGPLLPLSSGPPPCEARECVMARKNCGATATPLWRRDGTGHYLCNWA

SALLVSKRAGTVCSHERENCQTSTTTLWRRSPMGDPVCNNIHACGLYYKLHQV

NRPLTMRKDGIQTRNRKVSSKGKKRRPPGGGNPSATAGGGAPMGGGGDPSMPP

PPPPPAAAPLKATLCTLSAPWSFRAIFCPLETPEGFLGGGRGVTRPPRG

Si comparamos esta secuencia con la secuencia de la proteína real Eryf1 de gallina, comprobamos que hay 14 aminoácidos de más, agrupados en cuatro bloques, formando la frase MARK WAS HERE NIH (Mark estuvo aquí, NIH).

EFRKRARDKSWHQIQLEIRTDVWQLPQRIHMIMITSEDYAMEFVALGGRIAGS

PTPFPDEAGAFLGLGGGERTEAGGLLATPQWVPPATQMEPPHYLELLQPPRGSP

PHPSSGPLLPLSSGPPPCEARECVMARKNCGATATPLWRRDGTGHYLCNWASA

LLVSKRAGTVCSHERENCQTSTTTLWRRSPMGDPVCNNIHACGLYYKLHQVN

RPLTMRKDGIQTRNRKVSSKGKKRRPPGGGNPSATAGGGAPMGGGGDPSMPPP

PPPPAAAPLKATLCTLSAPWSFRAIFCPLETPEGFLGGGRGVTRPPRG

Probablemente Mark no contó lo de este mensaje a Michael Crichton, y fue únicamente un mensaje de científicos para científicos.

Por cierto, para celebrar el día del ADN (25 de Abril) si te han entrado ganas de hacer lo mismo que Mark, puedes obtener una secuencia de ADN con tu nombre codificado en esta página. Además te puedes enterar que animal contiene tu secuencia personal. ¡Feliz día del ADN!

Para saber más:

Nota:

Esta entrada participa en la XII edición del carnaval de Biología que se hospeda en el blog ”Blog de laboratorio“. Recomiendo visitarlo para ver los artículos de los demás compañeros.


El comodín del público

Juan está en la última ronda del famoso programa “¿Quién quiere ser millonario?”.Ha conseguido responder a todas las preguntas hasta este momento y ahora tiene la oportunidad de ganar 50 millones de euros si acierta la pregunta final. Ha tenido suerte hasta ahora: el comodín del 50% le eliminó una de las dos respuestas en las que dudaba, y el comodín de la llamada fue genial para llamar a ese tío suyo experto en barcos de guerra antiguos y poder preguntarle algo que solo él sabría.

Ahora está en la última pregunta,casi imposible: el número de revistas de Ikea que se vendieron en la última década. Juan mira la pregunta asustado, no tiene ni idea; pero aun le queda un últimocomodín, el comodín del público.

Aunque lo use, Juan está convencido de que nadie entre el publico puede saber la respuesta a esa pregunta. Aun así, ¿es útil el comodín del público? ¿Le daría alguna estrategia ganadora?

Nadie puede negar que el ser humano es un animal social: dentro de nuestra naturaleza esta el relacionarnos con otros de nuestra misma especie, y no solo para reproducirnos.Debido a esta necesidad de relacionarnos surgen las modas, los movimientos sociales, los videos virales de YouTube… Realmente somos capaces de pensar en grupo, como una manada. Pero ese pensamiento de manada, ¿es inteligente?

Esa pregunta es bastante antigua, uno de los primeros trabajos sobre el tema es el de Francis Galton en 1907. En su trabajo llamado “Vox Populi” publicado en Nature, quiso comprobar si el comportamiento colectivo podría dar respuestas inteligentes, sirviendo de defensa a la democracia como sistema político (basado en la selección de los mejores políticos mediante consenso).

Galton realizó un sencillo experimento: fue a una feria de ganado y organizó un concurso. Compró una res bastante grande y pidió a la gente que pasaba que apuntara en un papel el peso aproximado que tenia la res. El que se acercara mas al peso real de la misma se la llevaría a casa (o a la granja, más bien).

Pero lo importante en el experimento no era la persona ganadora. Galton estaba interesado en el total de papeles, con los valores de peso aproximados por cientos de personas. Contabilizó todos los papeles y comprobó la mediana (el valor del papel situado en medio si ordenamos los papeles de mayor a menor): casi coincidía con el valor real de la res.

Galton opinaba que la mediana reflejaba mucho mejor el resultado que la media (el valor obtenido mediante la suma de todos los valores, incluso los mas extremos, dividido entre el numero de participantes), ya que esta última restaba importancia a los valores especialmente extremos que se daban en la aproximación.

El resultado, si se piensa, es sorprendente. Aunque no sepamos nada sobre la respuesta, si reunimos un gran numero de personas y les pedimos que aproximen una respuesta numérica, cuanta más gente haya mas nos aproximaremos a la respuesta correcta. Este experimento funciona bien en otros campos, por ejemplo, lo puedes hacer con un tarro de lacasitos en un colegio dando el mismo resultado.

Puede parecer un suceso casi místico, pero es bastante lógico. De hecho ya en 1785, el Marques de Condorcet realizó un calculo matemático que predeciría el posterior éxito de Galton. La formula obtenida predice que la probabilidad de acertar en una elección por un conjunto de personas aumenta con el numero de personas, siempre y cuando la probabilidad de acertar sea ligeramente mejor que la fallar.

Esto indica que este conocimiento colectivo funciona para cosas que podamos aproximar o de las que tengamos una ligera idea.

Respecto a la política, la democracia se puede basar en la idea de que la decisión compartida de mucha gente puede ser inteligente pero hay que tener en cuenta que no existe ninguna respuesta correcta a la que acercarse, simplemente las elecciones intentan reflejar el estado de pensamiento político del país.

Pero esta inteligencia colectiva no le sirve a Juan y su comodín del público. Este fenómeno sucede cuando la respuesta puede aproximarse a partir de lo visto (necesitas ver el tarro de lacasitos para empezar a aproximar su cantidad, aunque falles). Si es un número mas desconocido (numero de revistas de ikea vendidas) la inteligencia colectiva falla más (aunque se acerque). Además, el comodín del público no se basa en preguntar una cifra a cada uno sino elegir entre cuatro opciones…y ahí comienzan los problemas.

La inteligencia colectiva se puede engañar.

Cuando hay que elegir entre varias opciones posibles y no sabes nada sobre la respuesta, lo mas lógico seria elegir al azar una de las respuestas, de manera que veríamos cada respuesta elegida un 25% de las veces.

De hecho, Juan podría ganar si tuviera un público infinito: la gente ignorante votaría en todas las respuestas por igual, pero siempre habría un grupo de personas que saben la respuesta y votarían la correcta. El resultado final de los votos daría como vencedora a la respuesta correcta por muy poco respecto a las demás. Por supuesto, cuanto más conocida sea la respuesta, más diferencia de votos tendrá la correcta.

Pero el publico del programa no es infinito sino un numero mediano de gente (pensemos en 50 personas, como mucho) y esa falta de gente nos perjudica en este caso.

Es como tirar una moneda cara o cruz: si la tiramos infinitas veces tendremos un 50% de veces caras y el otro 50% cruces. Pero si hacemos menos tiradas puede que el numero de caras y cruces no siga la proporción, puede haber en 10 tiros 8 caras y 2 cruces, rompiendo la estadística. Lo mismo sucede en el caso del público: una menor cantidad hace difícil ver esta relación del 25% y algunas preguntas se verían favorecidas respecto a otras (aunque siga sin saberse la respuesta).

Pero demos una oportunidad a Juan, pensemos que van a hacer la excepción de permitir que la gente vote por la respuesta favorita por teléfono, aumentando el número de votos en las respuestas.

Puede que no veamos tampoco esa respuesta correcta favorecida si hay “trampas colectivas”.En casos de ignorancia, la mente humana actúa buscando patrones conocidos. Esta comprobado que si debes elegir entre tres opciones numéricas, escogerás el valor intermedio ya que los extremos te parecen menos posibles como respuesta. Este tipo de trampas precisamente son usadas en los concursos de preguntas-respuestas para despistar al concursante e impedir que acierte.

Unos ejemplos de este tipo de trampas son:

  • Escoger un valor numérico intermedio entre una lista de opciones numéricas.
  • Escoger una respuesta ligeramente conocida frente a respuestas completamente desconocidas. (Por ejemplo, preferir el volcán Krakatoa frente al volcán Heifhsjkaudm).
  • Escoger la opción del medio entre una lista de tres opciones. Esa respuesta intermedia puede ser temporal (fue la segunda opción escuchada) o espacial (la carta central entre tres).

Por supuesto, en todo momento he tenido en cuenta que no ha habido manipulación en ninguna de las decisiones que se debían tomar. Si viene alguien diciendo que es el líder de ikea y que ha votado la opción B, túvotarías la opción B también, distorsionando la división de votos por azar.

Hay miles de situaciones en las cuales hay que elegir entre un variado número de opciones. Si te mudaras y no supieras nada de ninguno de los supermercados de tu zona (e ignoramos cercanía) cogerías uno al azar y se produciría el efecto del comodín del público (todos los supermercados de la zona tendrían un número similar de compradores). Pero aquí entra en juego la publicidad: en este súper hay mejores ofertas, en este otro tienen tarjeta regalo, en este otro hay mejor comida… Esta publicidad balancea las opciones, evitando que se repartan todos los supermercados por igual. Y este mismo fenómeno ocurre en la mayoría de elecciones de nuestro mundo actual: marcas, modas, política, economía…

Visto lo visto, aunque el publico de ¿Quién quiere ser millonario? fuera infinito, Juan podría tener serias dudas al fiarse de la mayoría. La gente elegiría el numero intermedio entre la mayoría, y la propia IKEA habría hecho publicidad para que mucha gente piense que es el numero más alto.

Por tanto, nuestra inteligencia colectiva puede ser muy manipulable.

Por cierto Juan, la respuesta correcta son 197 millones de revistas. De nada.

Para saber más:

Los hombres que no bailaban con las mujeres

Escena de la versión española del musical Fiebre del Sabado Noche

No me gustan las discotecas. La música es demasiado estridente y prefiero disfrutar de una conversación en un sitio tranquilo antes que estar gritando al oído de la persona de al lado. “Claro que a la discoteca no se va a hablar, se va a bailar” me dicen.

Ignorando a los que van a ligar, una destacable mayoría, hay gente que baila al ritmo de la música y pasa un buen rato. Pero existe una minoría: no ligan, se aburren, no se dejan llevar por la música ymiran el reloj para huir y acoger la cama. Si se acercan a ellos y les animan a bailar, solo dirán “Es que yo no bailo…”

El no bailar puede ser debido a timidez, vergüenza o falta de ánimo; pero es interesante que busquemos un motivo para la gente que no baila, pero no para la que si lo hace. ¿Estamos biológicamente diseñados para bailar?

Bailar es una tarea extremadamente compleja, requiere un análisis completo de la música que estamos escuchando para detectar el ritmo y la pausa entre notas y, casi de manera simultanea, realizar un movimiento sincronizado con dicho ritmo. Este movimiento no tiene por qué ser un baile complejo, ya que este mismo proceso ocurre con acciones mas simples, como chasquear los dedos o mover los pies al ritmo de la música.

El neurocientífico Björn Merker ha demostrado que en el cerebro se activan varias áreas en común tanto cuando se escucha música como cuando escuchamos una voz (entre otras el área de Broca). Esto es lógico, ya que el lenguaje es un conjunto de fonemas usados de manera rítmica. Para entender a una persona cuando habla necesitamos comprender cuando se produce el cambio de una palabra a otra, la acentuación de las mismas, y la propia entonación, algo útila la hora de saber si nuestro interlocutor esta enfadado o alegre. De hecho Merker indica la posibilidad de que el lenguaje haya surgido a partir de la música, siendo esta mucho más antigua, de manera que nuestro cerebro ya estaba diseñado para entender la música antes que las palabras.

Si escuchamos un sonido cualquiera se activan regiones en la corteza auditiva del cerebro en cuestión de milisegundos, pero la apreciación musical es mas lenta y requiere unos segundos para poder empezar su análisis en una región especializada formada por regiones fronto-temporales.

Es un análisis bastante más complejo del que te enseñaron en la asignatura de música del instituto: tu cerebro capta la pausa que hay entre notas pero no es capaz de captar la nota en sí. En vez de saber que la nota que suena es Do, lo que realiza es un análisis comparativo: memoriza la diferencia de tono entre una nota y la siguiente. Por este motivo somos capaces de tararear una canción en diferentes octavas sin esfuerzo. Todo este proceso tiene lugar entre el córtex auditivo y la región frontal del cerebro. (Como curiosidad, un músico profesional ha memorizado cada nota y de manera inconsciente realiza la comparación para saber si lo que escucha es un Si o un Re, además tienen estas regiones mucho más desarrolladas que el resto de personas).

Aun así, una cosa es escuchar música y otra es bailar. Pues bien, parece que ambas cosas están unidas. Además de las regiones del procesamiento del ritmo se activan las regiones motoras del cerebro siguiendo el ritmo de la música, evocando patrones de movimiento de manera inconsciente. Gracias a esto somos capaces de chasquear los dedos o mover el pie acompañando a este ritmo. Se puede decir que el cerebro no solo disfruta de la música, sino que actúa como metrónomo para nosotros. Este hecho implica la posibilidad de usar la música mediante la estimulación del ritmo en pacientes con daño cerebral y en el tratamiento de pacientes con enfermedades del movimiento. Además, también se esta investigando el uso de terapias musicales para la depresión, el autismo, el estrés o la afasia.

En resumen, parece que somos seres musicales, tenemos la capacidad innata de disfrutar de la música y nuestro cerebro baila de manera inconsciente. Es interesante comprobar que no toda la música produce este efecto, la autentica pieza musical capaz de ser disfrutada debe tener un ritmo claramente definido y una estructura melódica, siendo ideal la música clásica, ya decía Buenafuente que es imposible bailar la música de los telediarios.

Así que, ¡menos excusas en la discoteca!. Las pruebas apuntan a que nacimos para bailar. ¡A disfrutar de la fiesta!

Para saber más:

  • Merker, B., 2000. Synchronous chorusing and human origins.In: Wallin,N.L., Merker, B., Brown, S. (Eds.), The Origins of Music. MIT Press,Cambridge, MA, pp. 315– 328.
  • Popescu, M., Otsuka, A., &Ioannides, A. A. (2004). Dynamics of brain activity in motor and frontal cortical areas during music listening : a magnetoencephalographic study. NeuroImage, 21, 1622-1638. doi:10.1016/j.neuroimage.2003.11.002
  • Soria-Urios G, Duque P, Garcia-Moreno JM. Música y cerebro (II): evidencias cerebrales del entrenamiento musical. Rev. Neurol 2011; 53: 739-46

XI Carnaval de Química: La química a través del espejo

En A través del espejo de Lewis Carrol, Alicia atraviesa un espejo, encontrando un mundo invertido. En este mundo  la protagonista se ve obligada a jugar como una pieza más en una partida de ajedrez.

Si nos despertásemos un día al otro lado del espejo, puede que tardásemos un tiempo en darnos cuenta del cambio, porque solamente lo notaríamos en cosas conocidas que no son simétricas, como la escritura. Es sorprendente la cantidad de objetos de nuestro entorno que son similares a ambos lados del espejo (nuestro propio cuerpo es un buen ejemplo). Distinguir cual es el objeto real y cual el reflejado puede llegar a ser difícil porque el objeto parece el mismo aunque no es idéntico.

Esta relación simétrica entre objetos reales y reflejados se llama simetría quiral. Un buen ejemplo son tus propias manos: ambas tienen la misma forma pero no son idénticas, sino que una es el reflejo de la otra.

Esta simetría quiral es muy importante en el campo de la Química. Imaginemos una molécula de metano, compuesta por un átomo de carbono unida a cuatro hidrógenos:

Metanol

Aunque la reflejemos, seguiremos viendo la misma molécula: una pirámide con el carbono en el centro y los hidrógenos en cada una de sus vértices.

Pero la cosa cambia si observamos una molécula algo más compleja, como el 1-cloro etanol:

En este caso, la molécula reflejada no es la misma que la molécula original.Si tienes la visión espacial algo oxidada estas son las dos moléculas con la misma orientación:

¿Cuál de las dos moléculas es el 1-Cloro etanol? Las dos. Ambas tienen la misma fórmula química y unas propiedades casi idénticas, ya que tienen los mismos grupos funcionales. De hecho, si te dan una muestra de 1-Cloro etanol, lo másprobable es que te den una mezcla de las dos moléculas reflejadas, ya que separarlas puede llegar a ser demasiado caro y complicado.En química la mezcla de las dos formas se llama mezcla racémica.

Pero que estas dos moléculas se parezcan químicamente no significa que sean la misma. Cada una de ellas es un estereoisómero y hay una propiedad que es diferente en ellos: la actividad óptica.

Si atraviesas una muestra de solo una de estas formas con luz polarizada (aquella que solo oscila en una dirección, formando una línea) puedes ver que la luz sale “torcida” en una dirección. Pues bien, las moléculas con simetría quiral giran el haz de luz en sentidos diferentes, los compuestos “reales” giran la luz hacia la derecha (llamadas sustancias dextro, (+) oR) y los compuestos “reflejados” giran la luz hacia la izquierda (llamadas sustancias levo, (-) o S).

Estas moléculas quirales son clave en bioquímica. Si llevas a cabo una reacción química en el laboratorio, muchas de estas reacciones actúan de forma simétrica, dando lugar a los dos productos. Pero esto no sucede así en la naturaleza. En los seres vivos las reacciones químicas son producidas por unas proteínas llamadas enzimas. Estas enzimas son capaces de producir reacciones químicas que no serian posibles en un laboratorio, pero con una pequeña condición: la molécula debe situarse exactamente en un sitio de la enzima, el centro activo, que es asimétrico. De esta manera, la enzima solo es capaz de reconocer un solo tipo de molécula, y además produce una reacción bioquímica única, dando también solo uno de los productos, en vez de una mezcla de ambos.

Un ejemplo histórico: en 1957, se sintetizó en Alemania la talidomida, un medicamento diseñado para tratar el malestar matutino en mujeres embarazadas. Poco tiempo después de salir al mercado, se pudo comprobar que tenía como grave efecto secundario la aparición de deformaciones en los recién nacidos. Se realizó una investigación y se descubrió que el medicamento era una mezcla racémica de ambas formas: la forma dextro producía el efecto deseado, pero la forma levo era capaz de provocar mutaciones genéticas en el embrión.

En ese momento, se reveló la importancia de la purificación de estos compuestos para crear medicamentos seguros, naciendo el campo de la estereoquímica. Normalmente los laboratorios en este campo buscan reacciones nuevas que se produzcan de manera asimétrica, imitando a la naturaleza y permitiendo fabricar nuevos medicamentos.

La química viaja a ambos lados del espejo y juega con su propio reflejo. Pero si quieres imitar a Alicia y haces el viaje, no olvides que tu cuerpo pertenece a nuestro lado, quizá un medicamento reflejado pueda dejarte fuera de combate.

Nota: Esta es la participación de Cultivando Cultivos en la XI Edición del Carnaval de la Química que durante este mes de Enero de 2012 se alberga en el blog La Aventura de la Ciencia. Recomiendo visitar el blog del coordinador y leer las demas participaciones para disfrutar de divulgación de calidad.

Para saber mas:

  • Los conceptos de estereoisómeros es clave en química orgánica. Puedes encontrar información adiccional en cualquier libro. Mi recomendación: Organic chemistry structure and function  Vollhardt, K. Peter C .

¿Cómo se mide el dolor?

Imágenes del medidor de dolor del Dr.Mackey

Normalmente la parte más complicada de ser científico no es hacer un experimento, sino diseñarlo. Pongamos un ejemplo: imagina que se quiere ver si un analgésico nuevo es eficaz en humanos. Un analgésico (como el paracetamol) es capaz de calmar el dolor, así que la mejor prueba seria dárselo a pacientes con dolor y comprobar si disminuye.

Primero deberíamos  considerar un experimento en el que todos los pacientes sufran dolor por la misma enfermedad (descartando que el nuevo medicamento influya en unas enfermedades más que en otras), y que tenemos dos grupos de pacientes, uno al que le administramos el medicamento, y otro que toma uno falso como placebo. (El efecto placebo es la principal causa del supuesto funcionamiento de todos los tratamientos alternativos como la homeopatía, en la bibliografía hay acceso a información adicional).

Tenemos a nuestros pacientes con dolor de espalda, por ejemplo; a la mitad le damos el medicamento real y comprobamos los niveles de dolor antes y después. Si el dolor disminuye con el medicamento, el experimento habrá sido un éxito.

Esto puede ser relativamente  fácil, pero ¿qué pasaría en la práctica?

-    ¿Cómo se siente?
-    Si, ya me duele menos la pierna.
-    Pero, ¿cuanto menos?
-    No se, menos que antes de tomarme la pastilla.
-    ¿En una escala del uno al diez, cuanto le duele ahora?
-    Pues…antes me dolía como un seis…y ahora como un tres…más o menos.

No parece un método muy científico, ¿no?

El problema está en los niveles de dolor. Cada persona siente dolor con una intensidad diferente, aunque la dolencia sea la misma. Además, preguntar por una escala del uno al diez hará que los resultados entre las personas sean diferentes, por ejemplo mi intensidad tres podría ser lo mismo que tu intensidad siete.

Así pues, necesitamos alguna manera de medir el dolor por igual en todos los pacientes, es la única manera en que podemos realizar la comparación.

Existen varias estrategias para medir el dolor:

Los cuestionarios son el método más usado actualmente y existen varios modelos, aunque no son especialmente objetivos. Algunos modelos se utilizan para medir la intensidad de un dolor crónico, ya que las preguntas se basan en el estilo de vida del paciente respecto al dolor. Algunos de estos modelos de test son útiles para poder distinguir entre dolores producidos por algún motivo físico (dolores orgánicos) o por algún motivo psicológico (dolores psicosomáticos).

Hasta hace poco la mejor manera de medir dolor era haciendo daño al paciente. Se utilizaba un medidor de dolor, formado por siete cilindros que producen una corriente eléctrica diferente en cada uno de ellos. Sabemos que a mayor corriente eléctrica, mayor dolor. (Esto lo sabrás bien si has cogido un boli o mechero de los que producen una pequeña descarga).

Llamamos al paciente, le aplicamos cada descarga, y en cada paso le preguntamos su intensidad de dolor en una escala del uno al diez. Así se obtiene unos valores de referencia, podemos saber que el dolor habitual del paciente está entre los dolores recibidos por el cilindro uno y dos. Y eso si que se puede comparar con los otros pacientes que reciben las mismas descargas.

Pero esto no funciona para bebes y pacientes extremadamente mayores que no puedan comunicar el nivel de dolor que sienten. Teniendo esto en cuenta se ha conseguido hace unos meses desarrollar un nuevo medidor de dolor, que ignora lo que cuenta el paciente, centrándose en lo que “cuenta” su cerebro.

En la Universidad de Stanford, el Dr. Mackey y su equipo han conseguido diseñar un medidor de dolor basado en las imágenes obtenidas de un escáner cerebral. Aunque el algoritmo no sea perfecto, funciona con una eficacia del 81%, un gran logro teniendo en cuenta que es una primera versión. Al menos es el primer intento con éxito que se ha conseguido de realizar una medición del dolor objetiva sin preguntar al paciente.

No obstante, aún estamos lejos de poder usar la máquina para nuestro ejemplo. El propio Mackey recuerda que esta máquina ha sido diseñada para medir el dolor producido por altas temperaturas en condiciones controladas de laboratorio. No serviría para medir el dolor producido por otras circunstancias, como enfermedades.

Hace falta más investigación y poder desarrollar un “dolorímetro” util. La utilidad para ensayos clínicos y para diagnostico de enfermedades seria innegable. Algún día el médico podrá escanear nuestra cabeza en vez de preguntar: “¿Cuánto te duele?”

Bibliografía

  • Sobre  el dolorímetro de Mackey y su equipo (Aun no han publicado la investigación) : The Atlantic
  • El dolorímetro de cilindros es usado en varias investigaciones sobre dolor:
    Geber C, Magerl W, Fondel R, Fechir M, Rolke R, Vogt T, Treede RD, Birklein F (2008) Numbness in clinical and experimental pain–a cross-sectional study exploring the mechanisms of reduced tactile function. Pain 139:73-81

Para una descripción rápida del efecto placebo: ¿Qué es la homeopatia?

Propiopercepción: Tu cuerpo no eres tú

Ya me he dado cuenta-añadió pensativa-de que puedo “perder” los brazos. Pienso que están en un sitio y luego resulta que están en otro. Esta “propiopercepción” es como los ojos del cuerpo, es la forma que tiene el cuerpo de verse a sí mismo. Y si desaparece, como en mi caso, es como si el cuerpo estuviese ciego. Mi cuerpo no puede “verse” si ha perdido los ojos, ¿no? Así que tengo que vigilarlo…, tengo que ser sus ojos. ¿No?

Extracto: “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero” de Oliver Sacks

Te lo han enseñado en la escuela. Tenemos cinco sentidos para comprender el mundo: la vista, el oído, el gusto, el olfato y el tacto. Gracias a ellos podemos relacionarnos con nuestro alrededor y ver colores, oír sonidos o voces, notar texturas…

Sin embargo, estos no son los únicos sentidos que tenemos, hay otra colección de sentidos encargados de los estímulos que no vienen del exterior, sino del interior de nuestro cuerpo, ya sea la presión mecánica o la sensación de dolor. Estos sentidos son mucho más sutiles y estamos tan acostumbrados a ellos que se nos olvida que existen.

Hagamos un experimento. Cierra los ojos, extiende los brazos hacia delante y mueve los dedos arriba y abajo (en serio, hazlo antes de seguir la explicación). Te voy a preguntar algo: ¿Cómo sabes que has movido los dedos? No podías verlos ni has sentido el tacto entre ellos, no los has oído y mucho menos saboreado. Ninguno de los cinco sentidos clásicos ha tenido su papel en esa sensación, así que… ¿cómo lo sabes?

En estos casos actúa un sentido mucho más sutil, la propiopercepción.

Este sentido es muy especial, ya que se encarga de percibir tu cuerpo como tu cuerpo. Puede que la explicación resulte algo extraña, pero ten en cuenta que el centro de procesamiento de los sentidos es el cerebro, y en él reside el centro de todas nuestras acciones. Si el pie siente una quemadura, el estimulo se recoge por los receptores del dolor viaja a través del sistema nervioso hasta la espina dorsal (eso en caso de ser un acto reflejo, si no la información llega hasta el mismo cerebro) volviendo a mandar una respuesta hasta los músculos del pie, que puede ser “Apártate”. El pie es incapaz de hacer este procesamiento él solo, necesita del sistema nervioso, y en especial del cerebro, para realizar las acciones. El cerebro es el procesador y el cuerpo el periférico asociado. La coordinación de ambas piezas en tan precisa e intrínseca que la imagen de nosotros se expande al cuerpo entero: Sabemos sin necesidad de mirar donde está cada miembro de nuestro cuerpo y podemos moverlo sin pensar siquiera. De todo esto se encarga la propiopercepción.

El extracto superior proviene del excelente libro “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero” de Oliver Sacks. Uno de los casos descritos en el libro es el de Christina, una paciente joven que sufrió de manera repentina una forma rara de polineuritis, lo que supuso una perdida permanente del sentido de la propiopercepción.

Las consecuencias iniciales fueron desastrosas: sin sentido de propiopercepción la paciente era incapaz de considerar su cuerpo como suyo, se quedó virtualmente tetrapléjica. Aun así, con el tiempo ella misma se dio cuenta de que era capaz de mover su cuerpo si lo “vigilaba”. Levantaba el brazo si miraba al brazo y pensaba en que se levantara. Su cuerpo era ahora una marioneta controlada por ella misma. Empezando por mover miembros de manera individual, consiguió entrenar hasta conseguir mover varios a la vez (siempre siendo controlados por la vista) hasta el punto de llegar a caminar de nuevo.

Sin embargo, a pesar de moverse, su cuerpo seguía sin ser suyo; por eso, al cerrar los ojos, todos los contactos se perdían y la paciente volvía a caer al suelo sin poder moverse.

La propiopercepción es un sexto sentido tan integrado a nosotros que no nos damos cuenta de que existe. Por ese motivo, la gente que ha sufrido lesiones neurológicas y pierden la propiopercepción son raras y excéntricas a los ojos de la sociedad. Resulta más sencillo entender a un ciego que no puede ver o a un sordo que no puede oír, pero una persona que necesita ver su cuerpo para moverlo a veces supera nuestro entendimiento.

El origen oculto del cáncer: células madre tumorales

Llamamos cáncer a la formación de un tumor producido por células con el ADN dañado que tienen una gran capacidad de multiplicación de manera descontrolada. Estas células tumorales se multiplican tan rápido que son capaces de acumular cada vez mas mutaciones en cada división, acabando por formar un tumor compuesto por células tumorales diferentes las unas de las otras. Un tumor no es una célula tumoral repetida 1000 veces, son 1000 células tumorales diferentes.

Esta diferenciación del tumor es la causante de la evolución del cáncer; según acumula más mutaciones las células pueden llegar a tener propiedades metastásicas: pierden su capacidad de permanecer unidos al tumor y viajan por la sangre a otro tejido capaz de colonizar y formar un nuevo tumor (este proceso es el conocido como metástasis). En el nuevo tumor las células vuelven a dividirse descontroladamente dando a otra nueva población de células cancerígenas diferentes las unas a las otras.

Hace tiempo los científicos comprobaron que si se extrae un tumor, se separan las células en una disolución y lo inyectas en un ratón se forman muy pocos tumores, menos de los esperados segun el numero de células inyectadas. En su momento había dos posibles explicaciones:

-          Todas las células del tumor tienen la capacidad de crear nuevos tumores pero necesitan unas condiciones muy especiales en el tejido a colonizar, de manera que muy pocas puedan crecer.

-          Las células tumorales son diferentes unas de otras en el tumor, así que únicamente algunas de ellas pueden crear nuevos tumores, el resto no es posible.

Para comprobar cual teoría era cierta se consiguió demostrar que la población de células del tumor son diferentes las unas a las otras; y que solamente alguna desarrollan proteínas en su superficie capaces de unirse a otros tejidos para dar la proliferación; si no se generan estas proteínas la célula tumoral viaja por la sangre hasta ser eliminada por el sistema inmune. Así que la segunda teoría es la correcta. A estas células capaces de invadir otros tejidos y formar nuevos tumores por sí mismas se les dio el nombre de células madre tumorales. (No deben confundirse con las células madre totipotenciales, que se obtienen entre otros sitios del cordón umbilical y son capaces de transformarse en cualquier otro tipo de célula).

Pero esto plantea una duda: ¿Qué tienen de especial estas células madre tumorales que las distingue del resto de las células tumorales?

Pues…exactamente nadie lo sabe. Parece ser que existen varios tipos de células madre tumorales en cada tipo de cáncer y no se conoce ninguna característica común en todas ellas que nos permita distinguirlas del resto. Pero existen varias proteínas orientativas que poseen una porción alta de estas células madre tumorales.

Por ejemplo, en cáncer de mama (que es mi campo de trabajo actual) se supone que las células madre tumorales tienen alta actividad de la enzima aldehído deshidrogenasa, tienen la proteína CD44 y no tienen CD24. Si aislamos las células con todas estas características combinadas aislamos una mayor parte de células madre, pero esto sucede solo en algunos tumores. En otros tumores el porcentaje de células con estas características llega a 0% o 100% siendo valores absurdos ya que ni todas las células de un tumor son células madre tumorales; ni ninguna, ya que el tumor no podría metastatizar (y ese caso sucede con una cepa de laboratorio que ya ha metastatizado así que debería haber alguna proveniente de la célula madre original por lo menos)

Gracias a estos marcadores provisionales, si podemos saber algunas características generales de estas células madre tumorales: son escasas en el tumor, del orden del 1% respecto al total; y además, no se dividen o lo hacen muy lentamente. Esto puede ser extraño ya que son células tumorales y deberían multiplicarse rápidamente, sin embargo, no lo hacen sino que permanecen “dormidas” en el tumor y únicamente llegan a multiplicarse ante estímulos de muerte por sus células tumorales vecinas.

Esto ha provocado la revisión de los tratamientos quimioterapéuticos actuales: como dije en el anterior artículo, hoy en día para tratar un cáncer usamos medicamentos capaces de destruir a todas las células que se dividen en nuestro organismo, basándonos en que las células tumorales, que se multiplican más, se verán más afectadas que el resto de células.

La existencia de células madre tumorales dormidas en el tumor explica por que en algunos pacientes la quimioterapia o la cirugía funcionan correctamente y desaparece el tumor, pero en algunos casos vuelve a reaparecer mas tarde (suceso llamado recidiva): la quimioterapia no actúa en las células madre tumorales, que son capaces de volver a crecer y recuperar el tumor original.

Por este motivo, la investigación del cáncer está concentrada en entender mejor a estas células madre, saber identificarlas con precisión y desarrollar medicamentos que permitan destruirla de manera selectiva. Estos medicamentos tienen la ventaja de evitar los daños colaterales descritos en el otro artículo, ya que la destrucción únicamente de estas células madre tumorales desencadena un efecto domino que acaba con la autodestrucción del tumor a largo plazo (Como se puede ver en la imagen de abajo) Actualmente hay medicamentos desarrollados para este propósito en últimas fases clínicas, basados en inhibir proteínas importantes en estas células, que se combinarían con los tratamientos quimioterapéuticos actuales para evitar una posible reaparición del tumor.

 

Para mas información:

Articulo de la universidad de Navarra sobre el origen de las células madre tumorales

Sacado de notas en el seminario “Targeting Cancer Stem Cells” por Gabriela Dontu (King’s Collegue London School of Medicine)

Wicha et al., 2006 M.S. Wicha, S. Liu and G. Dontu, Cancer stem cells: An old idea–a paradigm shift. Cancer Res.,  66  (2006), pp. 1883–1890

¿Por qué la quimioterapia te deja hecho polvo?

El cáncer cada vez es más tratable, poco a poco se trata de inventar nuevos medicamentos quimioterapéuticos capaces de eliminar el tumor con un porcentaje de éxito cada vez más elevado. Por supuesto, aun queda mucho por hacer.

La mayoría de tratamientos quimioterapéuticos en la actualidad son algo primitivos pero efectivos. Son primitivos porque están destinados a destruir cualquier célula que se divida (o evitar su división, depende del medicamento), de esta manera las células cancerosas, que se multiplican más rápido que cualquier otra célula de nuestro cuerpo, son sensibles al medicamento y el tumor puede disminuir hasta desaparecer.

Este tratamiento es efectivo pero produce muchos efectos secundarios. Sin autorrenovación de nuestras células, el cuerpo se “paraliza en el tiempo” durante el tratamiento. Los efectos secundarios son debidos a esta falta de renovación celular, en especial las células que más se dividen en nuestro organismo:

  • En el cerebro se forman nuevas neuronas a lo largo de toda nuestra vida gracias a un proceso llamado neurogénesis. En el colegio ya te decían que las neuronas no son capaces de dividirse y es verdad, estas nuevas neuronas que se forman a lo largo de nuestra vida provienen de una reserva de células madre neuronales que tiene el cerebro. Para que estas células madre neuronales lleguen a formar neuronas en la neurogénesis es necesario pasar por un gran número de divisiones celulares, por lo que la quimioterapia afecta a este proceso. Estas nuevas neuronas tienen especial importancia en el hipocampo para la asimilación de nuevos recuerdos, y en el bulbo olfatorio para la identificación de olores. También está comprobado que una disminución de la neurogénesis induce depresión y dificultad de aprendizaje. Por suerte, una vez finalizado el tratamiento la neurogénesis puede volver a niveles normales e incluso aumentar llevando una vida sana y con ejercicio. Un estudio demostró que las ratas que han realizado 20 minutos de ejercicio físico al día tienen mayores niveles de neurogénesis que las que no, ¡así que a correr!
  • Los glóbulos rojos de la sangre tienen una duración de 120 días, luego mueren. Por eso hace falta una renovación constante de estas células. La producción de glóbulos rojos en la sangre es debida a la reserva de células madre llamadas hemocitoblastos situadas en la medula ósea. Al igual que en la neurogénesis, la división celular de estas células madre es clave para la producción de glóbulos rojos. Por este motivo el tratamiento quimioterapéutico conlleva una anemia temporal, dando síntomas de debilidad, fatiga, vértigos y un sentimiento de malestar general. Esta anemia también es reversible al finalizar el tratamiento. Aun así, durante el tratamiento se controla el nivel de glóbulos rojos y si es excesivamente bajo se puede suspender el tratamiento o disminuir la dosis del fármaco.
  • Las células de las raíces del pelo tienen una tasa de multiplicación especialmente alta, ya que requieren ser renovadas constantemente para que el pelo siga creciendo. La quimioterapia para este proceso, produciendo la caída del pelo. Sin embargo, parece existir gente con células capilares inmunes a la quimioterapia (y por lo tanto no se le cae el pelo durante el tratamiento), hay varios estudios abiertos para buscar una explicación científica, aunque la hipótesis más probable es que la destrucción de las células capilares por la quimioterapia produce una señal de estimulación a las células capilares cercanas, contrarrestando los efectos del fármaco a largo plazo. Después del tratamiento el pelo vuelve a crecer, aunque puede cambiar en textura y color.
  • Otras células que se multiplican y renuevan con frecuencia son las células epiteliales que revisten el tubo digestivo. Estas células tienen importancia en múltiples funciones, desde la absorción de nutrientes en el intestino delgado hasta evitar la acidez en el estomago. Una falta de renovación provoca una malabsorción de nutrientes, diarrea, falta de apetito, nauseas… Todos estos síntomas ayudan al malestar general pero también son reversibles.
  • Si el paciente es un hombre, la producción de espermatozoides se ve reducida por la quimioterapia, dejando al paciente estéril temporalmente. En caso de las mujeres, puede llegar a afectar a los ovarios provocando una menopausia prematura; este efecto puede llegar a ser irreversible en pacientes de más de 35 años, pero depende mucho del medicamento utilizado. Hay algunos tratamientos quimioterapéuticos menos agresivos en esta zona, incluso en algunos casos se puede llevar a cabo un embarazo.

Como se puede comprobar, la mayoría de los síntomas son provocados por esa falta de renovación de nuestras células; por este motivo cuando el tratamiento termina la renovación celular continua y se revierten la mayoría de síntomas.

Aun así, solo he hablado de los efectos secundarios comunes en la quimioterapia tradicional. Existe una nueva quimioterapia basada en conseguir localizar exclusivamente las células tumorales y destruirlas, lo que evitaría todos estos efectos secundarios. Lo complicado es encontrar dianas que sean únicas del tumor, pero poco a poco se investiga en este campo, dando respuestas. Hace poco surgió la noticia del uso de virus modificados genéticamente para que actúen únicamente ante estos marcadores tumorales, estos tratamientos próximamente saltaran a los hospitales.

Otro enfoque de investigación que se persigue es la quimioterapia que actúa únicamente contra las células madre tumorales, pero próximamente en este blog aparecerá un articulo extenso sobre el tema.

He publicado este articulo también para dar ánimos y esperanza a la gente que está pasando por este tipo de tratamientos. Es bueno saber que ese malestar solo es temporal.

Bibliografia de utilidad

El efecto Forer: ¡Ey, ese soy yo!

Estas en las vacaciones de verano y hace calor, has salido con tus amigos y amigas a una discoteca en primera línea de playa. Mientras te lo estas pasando bien, alguien atractivo se acerca y te dice:

“¡Hola! Te propongo un trato para pasarlo bien por la noche. Enséñame tu mano y voy a leerte las líneas para saber cómo eres; si acierto me invitas a algo. ¿Aceptas?”

Tu estas aun en estado de shock así que respondes que si, y tiendes la mano; evitando hablar para no dar ninguna pista. Al cogerte la mano, ese alguien sonríe y dice:

“Tienes una gran necesidad de gustar a los demás y ser admirado. Sin embargo, tiendes a ser demasiado crítico contigo mismo. Aunque tienes algunas debilidades en tu personalidad, generalmente eres capaz de compensarlas. Posees un gran potencial que todavía no has aprovechado. Disciplinado y controlado por fuera, tiendes a ser preocupado e inseguro por dentro. A veces te asaltan serias dudas sobre si has obrado bien o has tomado las decisiones correctas.”

Deja de leer la mano, te sonríe para ver si esta acertando, y continúa:

“Prefieres una cierta cantidad de cambios y variedad, y te sientes defraudado cuando te ves rodeado de restricciones y limitaciones. También estas orgulloso de ser un pensador independiente: no aceptas las afirmaciones de otros sin pruebas suficientes.”

“No crees que sea muy inteligente ser completamente sincero con todo el mundo. Por eso, a veces, eres extrovertido, afable, y sociable, mientras que en otras ocasiones eres introvertido, precavido y reservado. Algunas de tus aspiraciones tienden a ser poco realistas”

Por fin deja la lectura, sonríe y te pregunta: “¿He acertado?”

Tengo un amigo que es mentalista profesional y aunque parezca mentira, acabo de representar aquí su manera de ligar con las chicas en la discoteca. He escrito el relato sin distinción de sexos para que cada uno se pueda meter en el papel, sin embargo, si lo lees da cierta sensación de que la persona te esta describiendo. ¿Por qué?

Eres víctima del efecto Forer, al igual que toda la gente que lee los horóscopos y gastan la mayor parte de su dinero en adivinas televisivas. Este efecto fue descubierto por Bertram Forer en los años cuarenta, este psicólogo repartió un mismo texto (de hecho, es el texto que esta puesto en el relato) a individuos con diferentes personalidades, dándolos como resultados de una entrevista realizada anteriormente, todos se sintieron identificados con el texto, como si hubiera únicamente sido realizado para ellos.

Sin embargo, antes de que te vayas corriendo un sábado por la noche a la discoteca e intentes aplicar psicología de los años 40, el señor Forer identificó varios factores necesarios para que se produzca este efecto. Estos factores son:

-          Ha de ser suficientemente ambiguo, así no puede ser refutado.

-          Debe enumerar características positivas, o si acaso defectos que puedan ser calificados como virtudes. Parece ser que la gente no le gusta identificarse con defectos tan fácilmente.

-          El lector ha de creer que las frases han sido elaboradas personalmente para él.

-          El autor del texto tiene que ser percibido como una autoridad o experto en una determinada materia.

Si te fijas en el relato anterior, puedes cumplir las condiciones siempre que le eches algo de dramatismo. Sabiendo que esto es usado por las adivinas televisivas, ahora podrás usarlo también sin quieres….pero sin cobrar.

¡Felices vacaciones!

 

Bibliografia:

Forer, B. R. (1949). The fallacy of personal validation: A classroom demonstration of gullibility. Journal of Abnormal and Social Psychology, 44, 118-123.

Demasiada hiperactividad

El trastorno por déficit de atención / hiperactividad (abreviada TDAH) está de moda. Es el trastorno infantil que se diagnostica con más frecuencia en la actualidad; se pueden distinguir tres tipos de trastornos: en los que predominan la inatención del niño (TDAH-I), en los que predominan la hiperactividad o impulsividad (TDAH-II) y los que tienen ambos síntomas combinados (TDAH-III)

El problema del TDAH es que es difícil de diagnosticar: la prevalencia mundial es del 16,1 % cuando se tienen en cuenta únicamente los síntomas, cuando buscamos una alteración funcional neurológica el porcentaje de casos disminuye al 6,5 %.

Los criterios diagnósticos en cuanto a hiperactividad, impulsividad e inatención están bien definidos, pero requieren la observación del paciente durante todo el día en todos los contextos (escuela, familia, amigos…). Esto no puede ser realizado por un médico, por lo que el método es obtener información de las personas cercanas al paciente mediante el relleno de cuestionarios.

La Universidad de Deusto, en colaboración con el servicio navarro de Salud, ha realizado recientemente un estudio para comprobar cuántos niños considerados en su entorno como hiperactivos realmente cumplen todos los criterios diagnósticos. El resultado fue bastante claro: de los 127 niños estudiados, solo un 46% cumplió los requisitos para ser diagnosticados de TDAH, el resto solo eran niños sanos y revoltosos.

Digo esto porque es importante tener en cuenta que el TDAH es un síndrome neurobiológico complejo que implica falta de atención sostenida, pérdida de memoria de trabajo, dificultad en la persistencia y planificación de tareas en todos los contextos. El niño con TDAH es incapaz de dedicar su atención en una tarea mucho tiempo, no porque le parezca aburrida, sino porque no puede, su mente rápidamente pasa de una cosa a otra cosa.

Esto significa que un niño que no atiende en clase, corre todo el día de un lado a otro, no hace deberes porque está pensando en otra cosa; pero sin embargo es capaz de seguir un programa de dibujos animados o jugar durante horas con una videoconsola no tiene TDAH, ya que estas acciones requieren una alta concentración y nivel de atención.

Quizá el motivo de que ahora aparezcan niños con TDAH por todos lados sea un problema de educación. Un estudio de Paloyelis abajo indicado plantea la posibilidad de que este falso TDAH sea debido a que los niños ahora tienen de todo y no les educamos para posponer gratificaciones. Los niños quieren algo y lo quieren en ese momento, jugar con videojuegos es divertido y hacer deberes no, pero hay que hacer los deberes, te gusten o no.

Bibliografia

-          Cáceres J, Herrero D. Cuantificación y análisis de la concordancia entre padres y tutores en el diagnostico del trastorno por déficit de atención/ hiperactividad. Rev. Neurol 2011; 52: 527-35

-          Paloyelis YM, Asherson P, Kuntsi J. Are ADHD symptoms associated with delay aversion or choice impulsivity? A general population study. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry 2009; 48: 837-46

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