XI Carnaval de Química: La química a través del espejo

En A través del espejo de Lewis Carrol, Alicia atraviesa un espejo, encontrando un mundo invertido. En este mundo  la protagonista se ve obligada a jugar como una pieza más en una partida de ajedrez.

Si nos despertásemos un día al otro lado del espejo, puede que tardásemos un tiempo en darnos cuenta del cambio, porque solamente lo notaríamos en cosas conocidas que no son simétricas, como la escritura. Es sorprendente la cantidad de objetos de nuestro entorno que son similares a ambos lados del espejo (nuestro propio cuerpo es un buen ejemplo). Distinguir cual es el objeto real y cual el reflejado puede llegar a ser difícil porque el objeto parece el mismo aunque no es idéntico.

Esta relación simétrica entre objetos reales y reflejados se llama simetría quiral. Un buen ejemplo son tus propias manos: ambas tienen la misma forma pero no son idénticas, sino que una es el reflejo de la otra.

Esta simetría quiral es muy importante en el campo de la Química. Imaginemos una molécula de metano, compuesta por un átomo de carbono unida a cuatro hidrógenos:

Metanol

Aunque la reflejemos, seguiremos viendo la misma molécula: una pirámide con el carbono en el centro y los hidrógenos en cada una de sus vértices.

Pero la cosa cambia si observamos una molécula algo más compleja, como el 1-cloro etanol:

En este caso, la molécula reflejada no es la misma que la molécula original.Si tienes la visión espacial algo oxidada estas son las dos moléculas con la misma orientación:

¿Cuál de las dos moléculas es el 1-Cloro etanol? Las dos. Ambas tienen la misma fórmula química y unas propiedades casi idénticas, ya que tienen los mismos grupos funcionales. De hecho, si te dan una muestra de 1-Cloro etanol, lo másprobable es que te den una mezcla de las dos moléculas reflejadas, ya que separarlas puede llegar a ser demasiado caro y complicado.En química la mezcla de las dos formas se llama mezcla racémica.

Pero que estas dos moléculas se parezcan químicamente no significa que sean la misma. Cada una de ellas es un estereoisómero y hay una propiedad que es diferente en ellos: la actividad óptica.

Si atraviesas una muestra de solo una de estas formas con luz polarizada (aquella que solo oscila en una dirección, formando una línea) puedes ver que la luz sale “torcida” en una dirección. Pues bien, las moléculas con simetría quiral giran el haz de luz en sentidos diferentes, los compuestos “reales” giran la luz hacia la derecha (llamadas sustancias dextro, (+) oR) y los compuestos “reflejados” giran la luz hacia la izquierda (llamadas sustancias levo, (-) o S).

Estas moléculas quirales son clave en bioquímica. Si llevas a cabo una reacción química en el laboratorio, muchas de estas reacciones actúan de forma simétrica, dando lugar a los dos productos. Pero esto no sucede así en la naturaleza. En los seres vivos las reacciones químicas son producidas por unas proteínas llamadas enzimas. Estas enzimas son capaces de producir reacciones químicas que no serian posibles en un laboratorio, pero con una pequeña condición: la molécula debe situarse exactamente en un sitio de la enzima, el centro activo, que es asimétrico. De esta manera, la enzima solo es capaz de reconocer un solo tipo de molécula, y además produce una reacción bioquímica única, dando también solo uno de los productos, en vez de una mezcla de ambos.

Un ejemplo histórico: en 1957, se sintetizó en Alemania la talidomida, un medicamento diseñado para tratar el malestar matutino en mujeres embarazadas. Poco tiempo después de salir al mercado, se pudo comprobar que tenía como grave efecto secundario la aparición de deformaciones en los recién nacidos. Se realizó una investigación y se descubrió que el medicamento era una mezcla racémica de ambas formas: la forma dextro producía el efecto deseado, pero la forma levo era capaz de provocar mutaciones genéticas en el embrión.

En ese momento, se reveló la importancia de la purificación de estos compuestos para crear medicamentos seguros, naciendo el campo de la estereoquímica. Normalmente los laboratorios en este campo buscan reacciones nuevas que se produzcan de manera asimétrica, imitando a la naturaleza y permitiendo fabricar nuevos medicamentos.

La química viaja a ambos lados del espejo y juega con su propio reflejo. Pero si quieres imitar a Alicia y haces el viaje, no olvides que tu cuerpo pertenece a nuestro lado, quizá un medicamento reflejado pueda dejarte fuera de combate.

Nota: Esta es la participación de Cultivando Cultivos en la XI Edición del Carnaval de la Química que durante este mes de Enero de 2012 se alberga en el blog La Aventura de la Ciencia. Recomiendo visitar el blog del coordinador y leer las demas participaciones para disfrutar de divulgación de calidad.

Para saber mas:

  • Los conceptos de estereoisómeros es clave en química orgánica. Puedes encontrar información adiccional en cualquier libro. Mi recomendación: Organic chemistry structure and function  Vollhardt, K. Peter C .

¿Cómo se mide el dolor?

Imágenes del medidor de dolor del Dr.Mackey

Normalmente la parte más complicada de ser científico no es hacer un experimento, sino diseñarlo. Pongamos un ejemplo: imagina que se quiere ver si un analgésico nuevo es eficaz en humanos. Un analgésico (como el paracetamol) es capaz de calmar el dolor, así que la mejor prueba seria dárselo a pacientes con dolor y comprobar si disminuye.

Primero deberíamos  considerar un experimento en el que todos los pacientes sufran dolor por la misma enfermedad (descartando que el nuevo medicamento influya en unas enfermedades más que en otras), y que tenemos dos grupos de pacientes, uno al que le administramos el medicamento, y otro que toma uno falso como placebo. (El efecto placebo es la principal causa del supuesto funcionamiento de todos los tratamientos alternativos como la homeopatía, en la bibliografía hay acceso a información adicional).

Tenemos a nuestros pacientes con dolor de espalda, por ejemplo; a la mitad le damos el medicamento real y comprobamos los niveles de dolor antes y después. Si el dolor disminuye con el medicamento, el experimento habrá sido un éxito.

Esto puede ser relativamente  fácil, pero ¿qué pasaría en la práctica?

-    ¿Cómo se siente?
-    Si, ya me duele menos la pierna.
-    Pero, ¿cuanto menos?
-    No se, menos que antes de tomarme la pastilla.
-    ¿En una escala del uno al diez, cuanto le duele ahora?
-    Pues…antes me dolía como un seis…y ahora como un tres…más o menos.

No parece un método muy científico, ¿no?

El problema está en los niveles de dolor. Cada persona siente dolor con una intensidad diferente, aunque la dolencia sea la misma. Además, preguntar por una escala del uno al diez hará que los resultados entre las personas sean diferentes, por ejemplo mi intensidad tres podría ser lo mismo que tu intensidad siete.

Así pues, necesitamos alguna manera de medir el dolor por igual en todos los pacientes, es la única manera en que podemos realizar la comparación.

Existen varias estrategias para medir el dolor:

Los cuestionarios son el método más usado actualmente y existen varios modelos, aunque no son especialmente objetivos. Algunos modelos se utilizan para medir la intensidad de un dolor crónico, ya que las preguntas se basan en el estilo de vida del paciente respecto al dolor. Algunos de estos modelos de test son útiles para poder distinguir entre dolores producidos por algún motivo físico (dolores orgánicos) o por algún motivo psicológico (dolores psicosomáticos).

Hasta hace poco la mejor manera de medir dolor era haciendo daño al paciente. Se utilizaba un medidor de dolor, formado por siete cilindros que producen una corriente eléctrica diferente en cada uno de ellos. Sabemos que a mayor corriente eléctrica, mayor dolor. (Esto lo sabrás bien si has cogido un boli o mechero de los que producen una pequeña descarga).

Llamamos al paciente, le aplicamos cada descarga, y en cada paso le preguntamos su intensidad de dolor en una escala del uno al diez. Así se obtiene unos valores de referencia, podemos saber que el dolor habitual del paciente está entre los dolores recibidos por el cilindro uno y dos. Y eso si que se puede comparar con los otros pacientes que reciben las mismas descargas.

Pero esto no funciona para bebes y pacientes extremadamente mayores que no puedan comunicar el nivel de dolor que sienten. Teniendo esto en cuenta se ha conseguido hace unos meses desarrollar un nuevo medidor de dolor, que ignora lo que cuenta el paciente, centrándose en lo que “cuenta” su cerebro.

En la Universidad de Stanford, el Dr. Mackey y su equipo han conseguido diseñar un medidor de dolor basado en las imágenes obtenidas de un escáner cerebral. Aunque el algoritmo no sea perfecto, funciona con una eficacia del 81%, un gran logro teniendo en cuenta que es una primera versión. Al menos es el primer intento con éxito que se ha conseguido de realizar una medición del dolor objetiva sin preguntar al paciente.

No obstante, aún estamos lejos de poder usar la máquina para nuestro ejemplo. El propio Mackey recuerda que esta máquina ha sido diseñada para medir el dolor producido por altas temperaturas en condiciones controladas de laboratorio. No serviría para medir el dolor producido por otras circunstancias, como enfermedades.

Hace falta más investigación y poder desarrollar un “dolorímetro” util. La utilidad para ensayos clínicos y para diagnostico de enfermedades seria innegable. Algún día el médico podrá escanear nuestra cabeza en vez de preguntar: “¿Cuánto te duele?”

Bibliografía

  • Sobre  el dolorímetro de Mackey y su equipo (Aun no han publicado la investigación) : The Atlantic
  • El dolorímetro de cilindros es usado en varias investigaciones sobre dolor:
    Geber C, Magerl W, Fondel R, Fechir M, Rolke R, Vogt T, Treede RD, Birklein F (2008) Numbness in clinical and experimental pain–a cross-sectional study exploring the mechanisms of reduced tactile function. Pain 139:73-81

Para una descripción rápida del efecto placebo: ¿Qué es la homeopatia?

Propiopercepción: Tu cuerpo no eres tú

Ya me he dado cuenta-añadió pensativa-de que puedo “perder” los brazos. Pienso que están en un sitio y luego resulta que están en otro. Esta “propiopercepción” es como los ojos del cuerpo, es la forma que tiene el cuerpo de verse a sí mismo. Y si desaparece, como en mi caso, es como si el cuerpo estuviese ciego. Mi cuerpo no puede “verse” si ha perdido los ojos, ¿no? Así que tengo que vigilarlo…, tengo que ser sus ojos. ¿No?

Extracto: “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero” de Oliver Sacks

Te lo han enseñado en la escuela. Tenemos cinco sentidos para comprender el mundo: la vista, el oído, el gusto, el olfato y el tacto. Gracias a ellos podemos relacionarnos con nuestro alrededor y ver colores, oír sonidos o voces, notar texturas…

Sin embargo, estos no son los únicos sentidos que tenemos, hay otra colección de sentidos encargados de los estímulos que no vienen del exterior, sino del interior de nuestro cuerpo, ya sea la presión mecánica o la sensación de dolor. Estos sentidos son mucho más sutiles y estamos tan acostumbrados a ellos que se nos olvida que existen.

Hagamos un experimento. Cierra los ojos, extiende los brazos hacia delante y mueve los dedos arriba y abajo (en serio, hazlo antes de seguir la explicación). Te voy a preguntar algo: ¿Cómo sabes que has movido los dedos? No podías verlos ni has sentido el tacto entre ellos, no los has oído y mucho menos saboreado. Ninguno de los cinco sentidos clásicos ha tenido su papel en esa sensación, así que… ¿cómo lo sabes?

En estos casos actúa un sentido mucho más sutil, la propiopercepción.

Este sentido es muy especial, ya que se encarga de percibir tu cuerpo como tu cuerpo. Puede que la explicación resulte algo extraña, pero ten en cuenta que el centro de procesamiento de los sentidos es el cerebro, y en él reside el centro de todas nuestras acciones. Si el pie siente una quemadura, el estimulo se recoge por los receptores del dolor viaja a través del sistema nervioso hasta la espina dorsal (eso en caso de ser un acto reflejo, si no la información llega hasta el mismo cerebro) volviendo a mandar una respuesta hasta los músculos del pie, que puede ser “Apártate”. El pie es incapaz de hacer este procesamiento él solo, necesita del sistema nervioso, y en especial del cerebro, para realizar las acciones. El cerebro es el procesador y el cuerpo el periférico asociado. La coordinación de ambas piezas en tan precisa e intrínseca que la imagen de nosotros se expande al cuerpo entero: Sabemos sin necesidad de mirar donde está cada miembro de nuestro cuerpo y podemos moverlo sin pensar siquiera. De todo esto se encarga la propiopercepción.

El extracto superior proviene del excelente libro “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero” de Oliver Sacks. Uno de los casos descritos en el libro es el de Christina, una paciente joven que sufrió de manera repentina una forma rara de polineuritis, lo que supuso una perdida permanente del sentido de la propiopercepción.

Las consecuencias iniciales fueron desastrosas: sin sentido de propiopercepción la paciente era incapaz de considerar su cuerpo como suyo, se quedó virtualmente tetrapléjica. Aun así, con el tiempo ella misma se dio cuenta de que era capaz de mover su cuerpo si lo “vigilaba”. Levantaba el brazo si miraba al brazo y pensaba en que se levantara. Su cuerpo era ahora una marioneta controlada por ella misma. Empezando por mover miembros de manera individual, consiguió entrenar hasta conseguir mover varios a la vez (siempre siendo controlados por la vista) hasta el punto de llegar a caminar de nuevo.

Sin embargo, a pesar de moverse, su cuerpo seguía sin ser suyo; por eso, al cerrar los ojos, todos los contactos se perdían y la paciente volvía a caer al suelo sin poder moverse.

La propiopercepción es un sexto sentido tan integrado a nosotros que no nos damos cuenta de que existe. Por ese motivo, la gente que ha sufrido lesiones neurológicas y pierden la propiopercepción son raras y excéntricas a los ojos de la sociedad. Resulta más sencillo entender a un ciego que no puede ver o a un sordo que no puede oír, pero una persona que necesita ver su cuerpo para moverlo a veces supera nuestro entendimiento.

El origen oculto del cáncer: células madre tumorales

Llamamos cáncer a la formación de un tumor producido por células con el ADN dañado que tienen una gran capacidad de multiplicación de manera descontrolada. Estas células tumorales se multiplican tan rápido que son capaces de acumular cada vez mas mutaciones en cada división, acabando por formar un tumor compuesto por células tumorales diferentes las unas de las otras. Un tumor no es una célula tumoral repetida 1000 veces, son 1000 células tumorales diferentes.

Esta diferenciación del tumor es la causante de la evolución del cáncer; según acumula más mutaciones las células pueden llegar a tener propiedades metastásicas: pierden su capacidad de permanecer unidos al tumor y viajan por la sangre a otro tejido capaz de colonizar y formar un nuevo tumor (este proceso es el conocido como metástasis). En el nuevo tumor las células vuelven a dividirse descontroladamente dando a otra nueva población de células cancerígenas diferentes las unas a las otras.

Hace tiempo los científicos comprobaron que si se extrae un tumor, se separan las células en una disolución y lo inyectas en un ratón se forman muy pocos tumores, menos de los esperados segun el numero de células inyectadas. En su momento había dos posibles explicaciones:

-          Todas las células del tumor tienen la capacidad de crear nuevos tumores pero necesitan unas condiciones muy especiales en el tejido a colonizar, de manera que muy pocas puedan crecer.

-          Las células tumorales son diferentes unas de otras en el tumor, así que únicamente algunas de ellas pueden crear nuevos tumores, el resto no es posible.

Para comprobar cual teoría era cierta se consiguió demostrar que la población de células del tumor son diferentes las unas a las otras; y que solamente alguna desarrollan proteínas en su superficie capaces de unirse a otros tejidos para dar la proliferación; si no se generan estas proteínas la célula tumoral viaja por la sangre hasta ser eliminada por el sistema inmune. Así que la segunda teoría es la correcta. A estas células capaces de invadir otros tejidos y formar nuevos tumores por sí mismas se les dio el nombre de células madre tumorales. (No deben confundirse con las células madre totipotenciales, que se obtienen entre otros sitios del cordón umbilical y son capaces de transformarse en cualquier otro tipo de célula).

Pero esto plantea una duda: ¿Qué tienen de especial estas células madre tumorales que las distingue del resto de las células tumorales?

Pues…exactamente nadie lo sabe. Parece ser que existen varios tipos de células madre tumorales en cada tipo de cáncer y no se conoce ninguna característica común en todas ellas que nos permita distinguirlas del resto. Pero existen varias proteínas orientativas que poseen una porción alta de estas células madre tumorales.

Por ejemplo, en cáncer de mama (que es mi campo de trabajo actual) se supone que las células madre tumorales tienen alta actividad de la enzima aldehído deshidrogenasa, tienen la proteína CD44 y no tienen CD24. Si aislamos las células con todas estas características combinadas aislamos una mayor parte de células madre, pero esto sucede solo en algunos tumores. En otros tumores el porcentaje de células con estas características llega a 0% o 100% siendo valores absurdos ya que ni todas las células de un tumor son células madre tumorales; ni ninguna, ya que el tumor no podría metastatizar (y ese caso sucede con una cepa de laboratorio que ya ha metastatizado así que debería haber alguna proveniente de la célula madre original por lo menos)

Gracias a estos marcadores provisionales, si podemos saber algunas características generales de estas células madre tumorales: son escasas en el tumor, del orden del 1% respecto al total; y además, no se dividen o lo hacen muy lentamente. Esto puede ser extraño ya que son células tumorales y deberían multiplicarse rápidamente, sin embargo, no lo hacen sino que permanecen “dormidas” en el tumor y únicamente llegan a multiplicarse ante estímulos de muerte por sus células tumorales vecinas.

Esto ha provocado la revisión de los tratamientos quimioterapéuticos actuales: como dije en el anterior artículo, hoy en día para tratar un cáncer usamos medicamentos capaces de destruir a todas las células que se dividen en nuestro organismo, basándonos en que las células tumorales, que se multiplican más, se verán más afectadas que el resto de células.

La existencia de células madre tumorales dormidas en el tumor explica por que en algunos pacientes la quimioterapia o la cirugía funcionan correctamente y desaparece el tumor, pero en algunos casos vuelve a reaparecer mas tarde (suceso llamado recidiva): la quimioterapia no actúa en las células madre tumorales, que son capaces de volver a crecer y recuperar el tumor original.

Por este motivo, la investigación del cáncer está concentrada en entender mejor a estas células madre, saber identificarlas con precisión y desarrollar medicamentos que permitan destruirla de manera selectiva. Estos medicamentos tienen la ventaja de evitar los daños colaterales descritos en el otro artículo, ya que la destrucción únicamente de estas células madre tumorales desencadena un efecto domino que acaba con la autodestrucción del tumor a largo plazo (Como se puede ver en la imagen de abajo) Actualmente hay medicamentos desarrollados para este propósito en últimas fases clínicas, basados en inhibir proteínas importantes en estas células, que se combinarían con los tratamientos quimioterapéuticos actuales para evitar una posible reaparición del tumor.

 

Para mas información:

Articulo de la universidad de Navarra sobre el origen de las células madre tumorales

Sacado de notas en el seminario “Targeting Cancer Stem Cells” por Gabriela Dontu (King’s Collegue London School of Medicine)

Wicha et al., 2006 M.S. Wicha, S. Liu and G. Dontu, Cancer stem cells: An old idea–a paradigm shift. Cancer Res.,  66  (2006), pp. 1883–1890

¿Por qué la quimioterapia te deja hecho polvo?

El cáncer cada vez es más tratable, poco a poco se trata de inventar nuevos medicamentos quimioterapéuticos capaces de eliminar el tumor con un porcentaje de éxito cada vez más elevado. Por supuesto, aun queda mucho por hacer.

La mayoría de tratamientos quimioterapéuticos en la actualidad son algo primitivos pero efectivos. Son primitivos porque están destinados a destruir cualquier célula que se divida (o evitar su división, depende del medicamento), de esta manera las células cancerosas, que se multiplican más rápido que cualquier otra célula de nuestro cuerpo, son sensibles al medicamento y el tumor puede disminuir hasta desaparecer.

Este tratamiento es efectivo pero produce muchos efectos secundarios. Sin autorrenovación de nuestras células, el cuerpo se “paraliza en el tiempo” durante el tratamiento. Los efectos secundarios son debidos a esta falta de renovación celular, en especial las células que más se dividen en nuestro organismo:

  • En el cerebro se forman nuevas neuronas a lo largo de toda nuestra vida gracias a un proceso llamado neurogénesis. En el colegio ya te decían que las neuronas no son capaces de dividirse y es verdad, estas nuevas neuronas que se forman a lo largo de nuestra vida provienen de una reserva de células madre neuronales que tiene el cerebro. Para que estas células madre neuronales lleguen a formar neuronas en la neurogénesis es necesario pasar por un gran número de divisiones celulares, por lo que la quimioterapia afecta a este proceso. Estas nuevas neuronas tienen especial importancia en el hipocampo para la asimilación de nuevos recuerdos, y en el bulbo olfatorio para la identificación de olores. También está comprobado que una disminución de la neurogénesis induce depresión y dificultad de aprendizaje. Por suerte, una vez finalizado el tratamiento la neurogénesis puede volver a niveles normales e incluso aumentar llevando una vida sana y con ejercicio. Un estudio demostró que las ratas que han realizado 20 minutos de ejercicio físico al día tienen mayores niveles de neurogénesis que las que no, ¡así que a correr!
  • Los glóbulos rojos de la sangre tienen una duración de 120 días, luego mueren. Por eso hace falta una renovación constante de estas células. La producción de glóbulos rojos en la sangre es debida a la reserva de células madre llamadas hemocitoblastos situadas en la medula ósea. Al igual que en la neurogénesis, la división celular de estas células madre es clave para la producción de glóbulos rojos. Por este motivo el tratamiento quimioterapéutico conlleva una anemia temporal, dando síntomas de debilidad, fatiga, vértigos y un sentimiento de malestar general. Esta anemia también es reversible al finalizar el tratamiento. Aun así, durante el tratamiento se controla el nivel de glóbulos rojos y si es excesivamente bajo se puede suspender el tratamiento o disminuir la dosis del fármaco.
  • Las células de las raíces del pelo tienen una tasa de multiplicación especialmente alta, ya que requieren ser renovadas constantemente para que el pelo siga creciendo. La quimioterapia para este proceso, produciendo la caída del pelo. Sin embargo, parece existir gente con células capilares inmunes a la quimioterapia (y por lo tanto no se le cae el pelo durante el tratamiento), hay varios estudios abiertos para buscar una explicación científica, aunque la hipótesis más probable es que la destrucción de las células capilares por la quimioterapia produce una señal de estimulación a las células capilares cercanas, contrarrestando los efectos del fármaco a largo plazo. Después del tratamiento el pelo vuelve a crecer, aunque puede cambiar en textura y color.
  • Otras células que se multiplican y renuevan con frecuencia son las células epiteliales que revisten el tubo digestivo. Estas células tienen importancia en múltiples funciones, desde la absorción de nutrientes en el intestino delgado hasta evitar la acidez en el estomago. Una falta de renovación provoca una malabsorción de nutrientes, diarrea, falta de apetito, nauseas… Todos estos síntomas ayudan al malestar general pero también son reversibles.
  • Si el paciente es un hombre, la producción de espermatozoides se ve reducida por la quimioterapia, dejando al paciente estéril temporalmente. En caso de las mujeres, puede llegar a afectar a los ovarios provocando una menopausia prematura; este efecto puede llegar a ser irreversible en pacientes de más de 35 años, pero depende mucho del medicamento utilizado. Hay algunos tratamientos quimioterapéuticos menos agresivos en esta zona, incluso en algunos casos se puede llevar a cabo un embarazo.

Como se puede comprobar, la mayoría de los síntomas son provocados por esa falta de renovación de nuestras células; por este motivo cuando el tratamiento termina la renovación celular continua y se revierten la mayoría de síntomas.

Aun así, solo he hablado de los efectos secundarios comunes en la quimioterapia tradicional. Existe una nueva quimioterapia basada en conseguir localizar exclusivamente las células tumorales y destruirlas, lo que evitaría todos estos efectos secundarios. Lo complicado es encontrar dianas que sean únicas del tumor, pero poco a poco se investiga en este campo, dando respuestas. Hace poco surgió la noticia del uso de virus modificados genéticamente para que actúen únicamente ante estos marcadores tumorales, estos tratamientos próximamente saltaran a los hospitales.

Otro enfoque de investigación que se persigue es la quimioterapia que actúa únicamente contra las células madre tumorales, pero próximamente en este blog aparecerá un articulo extenso sobre el tema.

He publicado este articulo también para dar ánimos y esperanza a la gente que está pasando por este tipo de tratamientos. Es bueno saber que ese malestar solo es temporal.

Bibliografia de utilidad

El efecto Forer: ¡Ey, ese soy yo!

Estas en las vacaciones de verano y hace calor, has salido con tus amigos y amigas a una discoteca en primera línea de playa. Mientras te lo estas pasando bien, alguien atractivo se acerca y te dice:

“¡Hola! Te propongo un trato para pasarlo bien por la noche. Enséñame tu mano y voy a leerte las líneas para saber cómo eres; si acierto me invitas a algo. ¿Aceptas?”

Tu estas aun en estado de shock así que respondes que si, y tiendes la mano; evitando hablar para no dar ninguna pista. Al cogerte la mano, ese alguien sonríe y dice:

“Tienes una gran necesidad de gustar a los demás y ser admirado. Sin embargo, tiendes a ser demasiado crítico contigo mismo. Aunque tienes algunas debilidades en tu personalidad, generalmente eres capaz de compensarlas. Posees un gran potencial que todavía no has aprovechado. Disciplinado y controlado por fuera, tiendes a ser preocupado e inseguro por dentro. A veces te asaltan serias dudas sobre si has obrado bien o has tomado las decisiones correctas.”

Deja de leer la mano, te sonríe para ver si esta acertando, y continúa:

“Prefieres una cierta cantidad de cambios y variedad, y te sientes defraudado cuando te ves rodeado de restricciones y limitaciones. También estas orgulloso de ser un pensador independiente: no aceptas las afirmaciones de otros sin pruebas suficientes.”

“No crees que sea muy inteligente ser completamente sincero con todo el mundo. Por eso, a veces, eres extrovertido, afable, y sociable, mientras que en otras ocasiones eres introvertido, precavido y reservado. Algunas de tus aspiraciones tienden a ser poco realistas”

Por fin deja la lectura, sonríe y te pregunta: “¿He acertado?”

Tengo un amigo que es mentalista profesional y aunque parezca mentira, acabo de representar aquí su manera de ligar con las chicas en la discoteca. He escrito el relato sin distinción de sexos para que cada uno se pueda meter en el papel, sin embargo, si lo lees da cierta sensación de que la persona te esta describiendo. ¿Por qué?

Eres víctima del efecto Forer, al igual que toda la gente que lee los horóscopos y gastan la mayor parte de su dinero en adivinas televisivas. Este efecto fue descubierto por Bertram Forer en los años cuarenta, este psicólogo repartió un mismo texto (de hecho, es el texto que esta puesto en el relato) a individuos con diferentes personalidades, dándolos como resultados de una entrevista realizada anteriormente, todos se sintieron identificados con el texto, como si hubiera únicamente sido realizado para ellos.

Sin embargo, antes de que te vayas corriendo un sábado por la noche a la discoteca e intentes aplicar psicología de los años 40, el señor Forer identificó varios factores necesarios para que se produzca este efecto. Estos factores son:

-          Ha de ser suficientemente ambiguo, así no puede ser refutado.

-          Debe enumerar características positivas, o si acaso defectos que puedan ser calificados como virtudes. Parece ser que la gente no le gusta identificarse con defectos tan fácilmente.

-          El lector ha de creer que las frases han sido elaboradas personalmente para él.

-          El autor del texto tiene que ser percibido como una autoridad o experto en una determinada materia.

Si te fijas en el relato anterior, puedes cumplir las condiciones siempre que le eches algo de dramatismo. Sabiendo que esto es usado por las adivinas televisivas, ahora podrás usarlo también sin quieres….pero sin cobrar.

¡Felices vacaciones!

 

Bibliografia:

Forer, B. R. (1949). The fallacy of personal validation: A classroom demonstration of gullibility. Journal of Abnormal and Social Psychology, 44, 118-123.

Demasiada hiperactividad

El trastorno por déficit de atención / hiperactividad (abreviada TDAH) está de moda. Es el trastorno infantil que se diagnostica con más frecuencia en la actualidad; se pueden distinguir tres tipos de trastornos: en los que predominan la inatención del niño (TDAH-I), en los que predominan la hiperactividad o impulsividad (TDAH-II) y los que tienen ambos síntomas combinados (TDAH-III)

El problema del TDAH es que es difícil de diagnosticar: la prevalencia mundial es del 16,1 % cuando se tienen en cuenta únicamente los síntomas, cuando buscamos una alteración funcional neurológica el porcentaje de casos disminuye al 6,5 %.

Los criterios diagnósticos en cuanto a hiperactividad, impulsividad e inatención están bien definidos, pero requieren la observación del paciente durante todo el día en todos los contextos (escuela, familia, amigos…). Esto no puede ser realizado por un médico, por lo que el método es obtener información de las personas cercanas al paciente mediante el relleno de cuestionarios.

La Universidad de Deusto, en colaboración con el servicio navarro de Salud, ha realizado recientemente un estudio para comprobar cuántos niños considerados en su entorno como hiperactivos realmente cumplen todos los criterios diagnósticos. El resultado fue bastante claro: de los 127 niños estudiados, solo un 46% cumplió los requisitos para ser diagnosticados de TDAH, el resto solo eran niños sanos y revoltosos.

Digo esto porque es importante tener en cuenta que el TDAH es un síndrome neurobiológico complejo que implica falta de atención sostenida, pérdida de memoria de trabajo, dificultad en la persistencia y planificación de tareas en todos los contextos. El niño con TDAH es incapaz de dedicar su atención en una tarea mucho tiempo, no porque le parezca aburrida, sino porque no puede, su mente rápidamente pasa de una cosa a otra cosa.

Esto significa que un niño que no atiende en clase, corre todo el día de un lado a otro, no hace deberes porque está pensando en otra cosa; pero sin embargo es capaz de seguir un programa de dibujos animados o jugar durante horas con una videoconsola no tiene TDAH, ya que estas acciones requieren una alta concentración y nivel de atención.

Quizá el motivo de que ahora aparezcan niños con TDAH por todos lados sea un problema de educación. Un estudio de Paloyelis abajo indicado plantea la posibilidad de que este falso TDAH sea debido a que los niños ahora tienen de todo y no les educamos para posponer gratificaciones. Los niños quieren algo y lo quieren en ese momento, jugar con videojuegos es divertido y hacer deberes no, pero hay que hacer los deberes, te gusten o no.

Bibliografia

-          Cáceres J, Herrero D. Cuantificación y análisis de la concordancia entre padres y tutores en el diagnostico del trastorno por déficit de atención/ hiperactividad. Rev. Neurol 2011; 52: 527-35

-          Paloyelis YM, Asherson P, Kuntsi J. Are ADHD symptoms associated with delay aversion or choice impulsivity? A general population study. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry 2009; 48: 837-46

Ciencia Fringe: Eterna juventud

En el segundo capítulo de Fringe (1×02 La historia de siempre), y en un capitulo mas posterior (3×07 Abducción), el protagonista del capitulo es un hombre que consigue mantener la juventud capturando a victimas y drenando su glandula pituitaria. (Probablemente con ideas como esta Fringe nunca sea un programa de horario infantil).

No hace falta decir que comerse la pituitaria de la persona que tengas al lado no retrasará tu envejecimiento (unicamente provoca una hipertensión pasajera), pero la idea de obtener la eterna juventud siempre ha sido un sueño perseguido en el mundo de la ciencia. El mayor descubrimiento en este campo y que ha abierto esperanzas es el descubrimiento de los telómeros y el mecanismo de la telomerasa. Esto valió el premio nobel de medicina a los científicos Elizabeth H. Blackburn, Carol W. Greider y Jack W. Szostak en 2009 por sus trabajos sobre la actuación de estos mecanismos en el proceso de envejecimiento.

Antes de meternos de lleno en el mundo de los telómeros y la vejez, vamos a pensar un poco en que definimos como envejecimiento.

Las bacterias y las células de nuestro cuerpo se dividen de manera asexual; esto es, una célula madre duplica su material genético (su ADN), crece y acaba dividiéndose en dos células hijas idénticas a la madre, cada una con una copia del ADN materno. Sin embargo, hay una gran diferencia en este proceso en células humanas y en bacterias: la bacteria es capaz de duplicarse todas las veces que quiera de manera ilimitada y nuestras células tienen un tope de divisiones: se dividen un determinado número de veces y automáticamente mueren. En nosotros la muerte por vejez se produce cuando nuestras células llegan al límite de divisiones y comienzan a fallar.

La causa de esta limitación reside en el mecanismo de duplicación del ADN: este mecanismo (basado en la ADN polimerasa) tiene como defecto que deja los extremos sin duplicar; por lo que en cada división de nuestras células el ADN se acorta un poco hasta empezar a afectar a información importante para la célula, dando su muerte.

¿Y por que las bacterias no tienen este problema? Aunque tengan un mecanismo de duplicación de ADN diferente, este problema de acortamiento de los extremos también debería producirse, pero su ADN es circular ¡por lo que no hay extremos!

Nuestras células no pueden permitirse perder información de ADN importante que se sitúe en los extremos; por esto existen unas repeticiones en los extremos que no almacenan información y que son perdidas en cada división (cada división pierde una repetición). Estas secuencias se llaman telómeros. En caso de los seres humanos, la secuencia que se repite es TTAGGG y se calcula que esta repetida unas 2000 veces al nacer.

Se puede decir que al nacer empezamos a envejecer. Cuando nacemos tenemos unos extremos teloméricos de 2000 repeticiones; pero a medida que crecemos y a lo largo de nuestra vida los extremos teloméricos se van acortando hasta desaparecer. Cada célula se divide a una velocidad diferente; por lo que ahora mismo las células de tu tejido pulmonar son más jóvenes, y por lo tanto, conservan telómeros mas largos; que las células de tu piel, que se dividen más rápido y tienen telómeros mas cortos. Por eso al envejecer lo primero afectado es la piel y vienen las arrugas.

Nos falta un detalle importante: ¿Qué pasa antes de nacer? Un espermatozoide fecunda un óvulo y se forma un cigoto; que tras un alto número de divisiones acaba por formar el feto humano. Durante todo este proceso el número de repeticiones en el telómeros se mantiene constante; si empezáramos a perderlo tras la fecundación nuestra vejez sería mucho más prematura de lo que actualmente es.

Los investigadores descubrieron en la década de los 80 a la telomerasa: esta proteína únicamente se expresa en estado embrionario y permite la duplicación de los extremos, actuando  como protector de los telómeros manteniendo su número de repeticiones en cada división.

Pero aunque esta telomerasa solo se expresa en estado embrionario; durante toda nuestra vida mantenemos este gen silenciado. Si conseguimos modificar nuestras células para que se exprese de nuevo, podríamos aumentar nuestra longevidad. El 28 de noviembre de 2010, Nature publicó una investigación prometedora: se ha probado a expresar este gen en ratones adultos y el resultado ha sido una reversión de  todos los efectos del envejecimiento. Precisamente el efecto rejuvenecedor que aparece en Fringe.

Sin embargo, esta idea tiene puntos débiles: la telomerasa suele expresarse en las células cancerosas promoviendo la formación del tumor. Ten en cuenta que un cáncer es una repetición descontrolada y veloz de una célula, si la telomerasa no llegara a expresarse, el cáncer se encontraría con el tope de repeticiones demasiado pronto. Por eso mismo los ratones (o los humanos) que expresaran telomerasa rejuvenecerían pero aumentarían mucho la probabilidad de tener un tumor.

Actualmente se busca la manera de expresar nuestra propia telomerasa en el ser humano; si se consigue se calcula que nuestra esperanza de vida sea mayor a 100 años. Y es una revolución que se calcula que se conseguirá pronto, probablemente tu consigas vivir más de 100 años, y todo sin la necesidad de comerse ninguna glándula pituitaria.

Actualización y novedades

¡¡Bienvenidos!!

Llevaba tiempo sin actualizar el blog (de hecho, de una manera casi poética, deje de publicar al empezar el año). La falta de publicación ha sido debida a la gran cantidad de trabajo que se me ha otorgado en el laboratorio, dejándome sin tiempo para idear nuevos artículos, investigar nueva información y escribir con el equilibrio de rigor científico y amenidad. (Aun aprendo en esta ultima parte, pero por algo se empieza).

Como ya tengo algo mas de tiempo, voy a retomar el blog al ritmo de un articulo por semana, con dos pequeñas novedades de temporada:

Nueva seccion: ¡Ciencia Fringe! Universos pararelos, virus alterados genéticamente, lectura de mente…Me considero un fan de la serie de ciencia ficción Fringe desde que hace un año una amiga me la recomendó con la frase: “Tienes que verla, que va de ciencia y eso te gusta”. Realmente la ciencia que tiene es poco realista en casi todos los puntos, pero a veces se acercan más de lo que parece a investigaciones existentes. Intentare usar argumentos de diferentes capítulos de la serie como excusa para presentaros novedades en el campo del envejecimiento, ingeniería genética, mecánica cuántica…¡Espero que la sección os guste!

Cuenta de twitter: El blog posee ahora una cuenta de Twitter (@cultivandoblog) a la cual podéis uniros y estaréis atentos a todos los nuevos artículos.

Un saludo y espero que los artículos os parezcan amenos e interesantes. podréis dejar vuestros comentarios con alguna duda y responderé.

Nueva Serie – Escépticos: ¿Fuimos a la luna?

Realmente ha sido un gran placer para mi ver el capítulo piloto de “Escépticos”, nueva serie de la ETB en la cual analizan las falsas creencias de la población, para desmentir algunas cosas que todo el mundo da por supuestas en esta época de Internet.

Y es que a veces confundimos el espíritu crítico con el escepticismo.

Aquí podéis ver el capitulo:

Un agradecimiento a José A. Pérez y a Luis Alfonso Gámez por el programa. Esperemos que la serie sea aceptada y siga adelante.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.